Todo parece tremendamente irreal. Nada cobra sentido a mi alrededor. Parece que la vida se compone de un tiempo que pasa lento y de trazos y palabras. Y humo, humo y manzanas.
Pensar en futuro es como una utopía irrealizable. El futuro no existe, solo el presete es y no tiene sentido. Absurdo, todo es absurdo. Tanto A como B. No te gustan los palanes establecidos, sigues a medias el camino mientras vagas a la deriva observando el tiempo transcurrir lento tras la ventana.
Tu vida no es una línea. No se trata de eso. Tu vida se compone de los momentos pasados y el momento presente. El resto es inexistente, nada los une entre ellos. No hay un plan establecido que te conduzca hacia una meta, porque no hay metas que te convezcan. Dibujas objetivos para darle al tiempo un sentido y los arrastras contigo, como lastres y como motivos. Motivos para ser más allá de este momento y así no dejarte caer en el abismo que construyes en tus pensamientos. Los alcanzas a medias, raspados y, es que tanto despiste, tanto tiempo tirado se cobra su precio.
Solo quieres abrazar tus huesudas rodillas y que todo desaparezca. Que el tiempo se esfume por fin y que ya nadie espere nada de ti y así abandonarte finalmente a esos fantasmas que te impiden hacer eso que los demás llaman vivir...
Quiero escribir. Quiero soñar, dejarme llevar. Quiero recuperar esa inocencia que te hace enamorarte de la vida a cada segundo, la ilusión por retomar aquellos proyectos que siempre soñé y nunca realicé. Quiero limpiar mi vida de fracasos, igual que limpio mi habitación de los estragos de un atracón. Quiero recuperar aspectos de mí olvidados y la disciplina de una rutina sin demasiados altibajos que no me haga sufrir. Una sonrisa es licencia de vida. El humo mi pasaporte para volar, causa a veces de ansiedad.
A veces me parece uqe he perdido la cabeza, que erro fuera de todo, en un universo en el que la realidad es un cuadro barato de esos que venden en serie en un todo a cien. Me abruma el hastío y las responsabilidades, me alaga el éxito pero me revuelco en mis fracasos. Trompiezo con mis pies siempre silenciosos y me hago trasparente. La lluvia resbala por mi cara mientras mi boca empalagada mastica chocolate. Que de absurdos. Darle sentido a lo que carece. Construir de cero, pintar la nada, escribir caminos, dejarse ser, llevar. Censurarme, castigarme, obligarme. Que de egocentrismo. Tiempos muertos, tiempos de exceso. Cómo orientarse cuando todo pierde perspectiva y el vacío del momento se vuelve el centro neurálgico de la espiral. Pereza y vaguedad en esta silla, siempre observando desde la ventana desde hace ya un tiempo atrás. Miras lo caminado y se desdibuja. Parece que tu vida empieza con esta enfermedad y que lo demás nunca ha existido. Miento. No es así. En realidad es como si hubiese un borrón de por medio en el que un par de años de tu vida desaparecen, un par de años que no puedes recordar salvo por fragmentos entre cosidos por un guión aún sin terminar.
Que frío. Que de sin sentidos. Cómo llenar el vacío, como dibujar un sentido que te haga realmente caminar. Algo lo suficientemente fuerte como para luchar y conseguir finalmente escapar. No, escapar no. Vencer, vencer. Que de falsas promesas. Cuantas han sido la última vez. Cuantos propósitos por el retrete, cuantas buenas intenciones que desaparecen ante la debilidad de mi voluntad. Voluntad de poder, instinto de supervivencia. Todo eso se pierde cuando la fe desaparece y te las ves cara a cara con la oscuridad y una soledad que tú sola has de ocupar. Tiempo que llenar. Que reto, que derrota.
Y otra vez volverlo a intentar. Marihuana que fumar.
No sé por qué coño me he cortado el flequillo.
No sé que decirte, Nirka.
ResponderEliminarYa he luchado bastante y estoy cansada. Todos tenemos un límite y yo ya tuve el mío. He pensado bien los míos. No es que opte por el suicidio, solo voy a irme de viaje un tiempo. Ahora voy a colocar algunas ropas y libros en una maleta, hay un destino lo suficientemente cercano y lejano a donde puedo ir, está a cinco horas de Lima. Nadie sabe, yo tampoco sé si o haré, pero prefiero eso a terminar mi vida de una vez por todas. Aún no, quiero tener un atisbo de esperanza.
Tú has pasado por más que yo. Puedes aún dar más, nadie pide que seas como los demás, no te empeñes en ser "normal" como ellos, no te empeñes en llevar su rutina, solo se tu y has lo que verdaderamente quieres, pero sin lastimar aunque sé que eso es bastante difícil, entonces solo haz lo que quieras pero no te destruyas.
Recuerda que todos tenemos un límite y nadie se puede hacer más daño que otros.
Te quiero mucho a la distancia, y espero que estés muy bien. Te voy a escribir, tendrás noticias mías y yo también espero las tuyas. Quien sabe y todo esto se borra, yo espero que sí.
El mejor abrazo de todos.
K-M-
Nirka, querida
ResponderEliminarHe regresado. No me iré. Te extraño
Un beso
K-M-