jueves, 27 de enero de 2011

Presente

( Me encantaría poder decir que este cuadro lo he pintado yo, pero no, ni siquiera sé de quien es...)


Tengo miedo.

Ayer fue un día de mierda.

Hoy me he despertado con un enorme dolor de cabeza y sudando.

Ultimamente me levanto tarde y pegada a la cama, envuelta en capas de sudor. Muchas veces prefiero no recordar lo que he soñado por la noche.

He engordado. Estoy ya en 44kg y mi índice roza el 18. Tengo miedo. Me duele tremendamente la cabeza.

Ayer vomité después de más de un mes sin hacerlo. Estaba demasiado llena y aunque lo intenté, no le encontré sentido a quedarme con el estómago así, a punto de reventar y sufrir.

El problema está en que no soy capaz de dejar de pensar, me cuesta demasiado. Mi cabeza da vueltas sin parar hasta agotarme, hasta restarme cualquier gana de vivir o hacer nada. Mi cabeza tiene ya programado un pésimo desenlace. Me duele, pesa.

Intento vivir el momento presente pero me resulta enormemente complicado... Tengo que hacer un enorme esfuerzo de concentración, obligarme a reparar en las pequeñas cosas de mi alrededor,, la luz que hoy, otro día de sol por fín, entra por la ventana. El pelo mojado en mi cuello, mi muñeca sobre el ordenador. El ruido, el murmullo incesante de la calle. Me tranquilizo. Concentrarme en las pequeñas cosas de mi alrededor me relaja. Por eso tengo como propósito diario pasar un rato junto al mar. Creo que es uno de los momentos de mi día de mayor felicidad. El agua, las olas, la arena, el horizonte. Todo está ahí, presente, inmenso y yo a su lado soy pequeña y todo lo que me acongoja se vuelve mínimo en su presencia. Un baño de mar. Sí, un baño de mar. Hoy necesito un baño de mar. Comer frente al mar no es tan complicado, porque no pienso. Puedo sentir el sabor de cada alimento, despacio, en mi paladar. Sentir como cada bocado se asienta en mi estómago, la tranquilidad. Comer o no sigue siendo para mí motivo de extrés. Aún no es algo para mí que haga normal. Me he vuelto a permitir comer chocolate y vicios en este mes (así he engordado). El problema es que si mi cabeza no está completamente relajada quiero más y no soy capaz de disfrutar. Puta cabeza. Me duele, me pesa. Me condiciona siempre. Me impide vivir el momento presente y me lleva siempre a los mismos callejones sin salida que me agobian y de los que no sé salir. Sé, pero es realmente costoso, complicado y requiere un enorme esfuerzo. No siempre dispongo de las fuerzas necesarias.

Tengo miedo. Cuando noto como me alejo del presente me entra el miedo. Comer a veces es presente, es vida. Supongo que por eso cada atracón que me he dado en todo este tiempo. Una forma de sentir vida y alejar un poco el peso del futuro sobre mis hombres viendo como desperdicio el presente y ciego cualquier futuro posible. El futuro me da miedo, me aterroriza. Y no dejo de pensarlo. Cual es el fin, cual la meta. ¿Encontrar un trabajo bien pagado, alguien a quien domar y con el tiempo traer al mundo testigos que te vean envejecer? No me gusta, me da miedo. Al fin y al cabo serña que no quiero madurar. Yo que sé, me da igual. Madurar para mí no es eso. Para mí, hace tiempo que madure ya, demasiado pronto. Hoy, me cuesta encontrar aficiones comunes con la gente de mi edad. Lo siento, sé que la extraña soy yo y es el precio a pagar. A veces, me siento fuerte para afrontar eso, otras, me come la soledad.


Hoy hace sol de nuevo o al menos mejor que ayer. Ayer fue un día malo, muy malo, pero sé que cada vez que caigo, me vuelvo a levantar así que hoy me toca subir, remontar, reengancharme al buen ritmo que había sido capaz de lograr y zapatear de nuevo a mis fantasmas. He engordado, la báscula marca más y frente al espejo también lo soy capaz d notar. No me preocupa ahora puesto que mi cuerpo no me disgusta más, podría decir que es al contrario incluso, que la ropa me sienta mejor y las formas son más bonitas, más naturales, más redondeadas, pero tengo miedo a sguir engordando más.


Puta cabeza como me duele, como me pesa. Son casi la una del medio día, me tomaré un efferalgan y a desayunar. Estoy un poco descolgada de las horas esta última semana. Creo que eso tampoco me viene bien. Tengo que ponerme las pilas otra vez. Cuesta, pero luego se agradece, la vida se disfruta más. Dejo el miedo en las palabras, aquí y bajo a desayunar improvisando una sonrisa. Sé por donde quiero que vaya mi vida, se que estoy aquí, estoy viva, viva. Y quiero vivir.


Siento desaparecer, pasar por aquí no siempre me sienta bien y estoy tratando de ahuyentar a los fantasmas. No es fácil, es costoso y muchas veces, para mi impaciencia, los resultados tardan en llegar. El mar, el mar me aporta tranquilidad y me ayuda a esperar. Estoy mejor, mucho mejor y sé que puedo. Lo estoy haciendo y no voy a claudicar.

No las olvido, nunca. Están aquí, a veces en mis pensamientos, otras en mi presente, pero están. Cuídense, mucho.

4 comentarios:

  1. Nirka,

    Me alegro de tu regreseo. Anda al mar y no pienses, sé feliz en esos pequeños momentos, sabemos que ese sentimiento no existe a plenitud pero ya tratando de remontar tus días es como lograrás pequeños pasos. Sabes, muchas veces me he preguntado cuál sería mi futuro, pues el que mi familia desea yo no lo veo, tampoco entiendo eso de tener hijos y vivir exitosa con un trabajo, etc. A veces siento que no soy de este planeta y que tal vez por eso estoy sola. Es difícil no encontrar a nadie qúe te comprenda.
    Es cierto, eres muy madura, tus palabras hablan solas, pero no esperes que la gran mayoría entienda eso, quienes están pegadas a los convencionalismos y los parámetros que la sociedad nos inpone, ya ni siquiera deberíamos pensar en eso.

    Anda, anda al mar; estarás mejor. Aguantas, pero ya no sólo debes aguantar, sino empezar a vivir, empezar a bifurcar diferentes terrenos y nunca perder tu escencia, nunca perder quién eres.

    Te extraño mucho y me alegro enormemente de que hayas vuelto a pasar por aquí.

    Un abrazo enorme,

    K-M-

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  2. me alegroo que hayas pasado pro aqui de nuevvo,quiero verte bien, quiero q tu autoestima este en lo mas alto y q seas feliz nirka.

    Solo nosotras tenemos el poder en nuestro interior, tenemos q aprender a ser fuertes y a querernos a nosotras mismas,

    Esperoo leerte mas amenudo, ya sabs dnd estamos. 1 beso

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  3. He cambiado la url del blog, perdon por las molestias:
    www.solamente-yo-seda.blogspot.com

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  4. Sigue las huellas en la arena de esa playa que te da tranquilidad.
    Lo importante es hacer que tu cabeza deje de pesar.

    Cuídate mucho pequeña

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