miércoles, 8 de diciembre de 2010

(más fotos antiguas, , creo que esta foto puede ser de hace mas de tres años? lo ignoro)

Estoy en casa. Son las 14.45 hora española. Mis padres acaban de llegar y preparan la comida. Yo, después de cuatro días sin hacerlo acabo de vomitar. Solo hace un par de minutos los últimos restos de mi estómago. Escribo a un ritmo desaforado. Sé que en tan solo unos minutos me llamaran para comer y, no quiero. Además, acabo de fumarme medio porro de marihuana y voy que vuelo. La música de este ordenador, que hace tanto no escuchaba y que me devuelve a días como hoy, días mojados de intensa lluvia aquí, en esta habitación, ayuda a incrementar la sensación. La sensación de volar dentro de un cielo privado, prohibido, desaprobado. Bajar a comer con el estómago al revés, interpretar un papel, fumada, con las mejillas rojas e hinchadas después de haber llorado. Y sonreir. Sonreir como si todo fuera bien y yo fuera una niña que por mcho que me hagan creer nunca fui. Todo esto viene ya de mucho tiempo atras. Puede que antes no vomitara, que tampoco me privara de comer pero esta triste es conocida ya. Tristeza de largos días de lluvia aquí, en mi soledad, en esta incomprensión que me encarcela desquiciando mi razón. Tardes de palabras, mañanas de palabras, noches de palabras, de insomnio, de cafés calientes, de mantas eléctricas o el aire saturado del secador. Ratos de chocolate o conguitos o cualquier dulce porquería que usar de compañía, como rempalzo del amor o cualquier otra satisfacción ante una vida vacía, ante la presión de aparentar ser algo que no soy. Me llaman para comer. No quiero bajar. Mierda. Vamos pequeña que hoy ya te vas. Representa tu papel este rato más. Puedes, te has vendido mucho ya.

8 comentarios:

  1. vivimos fingiendo cariño.........

    y eso es sumamente cansado.............

    sonreir aunque por dentro estas que te quemas de angustia y odio al mundo en general o a ti misma en realidad es alli la cuestión...

    ¿cuando acabara? realmente no lo sé.

    saludos

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  2. Fingir se torna tan cansador...cada sonrisa duele, cada palabra suena vacia...
    Espero que las cosas mejoren hermosa
    Creo que nunca firme tu blog, pero siempre lo leo. Escribis hermosamente =)
    Besos

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  3. al menos en ese rato q finges te sientes normal... a mi me hace feliz fingir, aunq luego el bajon sea peor.

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  4. conozco esa sensacion de tristeza

    1beso enorme

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  5. Esa descripción me recuerda a mi habitación. Tiene una ventana enorme, a través de la cual me recreo en atardeceres verdaderamente conmovedores.
    En esta ciudad también son recurrentes los días/tardes/noches lluviosos/as.

    No sé, Nirka, fingir es una costumbre tan habitual en la vida de muchas personas, que ya parece hasta normal. En realidad no es normal. La verdad es que no se debería fingir, yo lo hago sobre todo cuando no quiero bajo ningún concepto preocupar a la gente de mi entorno, lo cual agrava el asunto porque eso quiere decir que precisamente sí hay algo importante detrás de ese comportamiento.
    A la larga esto pasa factura, y especialmente en nosotras mismas.
    ¿Qué puedo decirte? Lo más sensato y coherente sería aconsejarte que intentaras ir dejando de hacerlo poco a poco, intentar hablar abiertamente, intentar no negarte a ti misma ante los demás, y que venga lo que sea. Es duro, no te lo niego, pero nos hace sentir mejor (al menos hablo por mí).
    Aunque por otro lado, sé que hay situaciones en las que ineludiblemente caemos en la ficción por motivos demasiado poderosos que nos conducenirremediablemente a ello.

    Pero en tu caso te diría que hicieras algo por ti, que fueras o intentaras ser un poco más egoísta y actuaras pensando en qué es lo que te haría sentir mejor a ti. Porque lo necesitas, realmente lo necesitas. Es escandalosamente perturbador que tengas que vivir episodios de llanto, vómito, desesperación, desquicio etc cada vez que haya gente que te importa de por medio.

    En referencia a tu comentario... sí, es cietto. Todos queremos que nos encuentren, supongo, aunque sea en el último rincón de nosotros mismos creo que si es cierto que albergamos ese deseo. Pero si te soy sincera no es algo vital, por así decirlo, para mí. Sería bonito que ocurriese, no digo que no, pero precisamente por eso de que la mayoría de la gente que te encuentras está perdida... simplemente no esperas que ocurra; lo veo, digamos, como una posibilidad improbable y utópica más que como una posibilidad real.

    Un abrazo.

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  6. Gracias por tus palabras Nirka! Me gusta que me leas y que me escribas lo que pensas y lo que te psa también. Y no dudes de que sacar la tele de tu habitación fue una decisión acertadísima!!! Besote :)

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  7. A mi hermana le pareces preciosa, y tb tus cuadros, bss!

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